CortesDeRaquel

Preguntas frecuentes

¿Dónde hacemos la sesión?

En el lugar que vosotros queráis. Puede ser vuestra casa, el jardín, un parque, un lugar especial para vosotros… Allí donde sintáis que está una parte de vuestra historia. Y si no tenéis claro dónde, siempre podemos hablarlo juntas y pensar qué lugar o escenario puede ayudar a contarla mejor.

Las sesiones duran aproximadamente 2 horas. No buscamos correr ni llenar el tiempo de fotografías. La idea es tener espacio para que las cosas sucedan de forma natural y poder recoger esos pequeños momentos que normalmente pasan desapercibidos.

Lo que forma parte de vuestra vida. No tenéis que preparar nada especial ni posar.

Podemos jugar a un juego, hacer un puzzle, preparar una pizza o un bizcocho, pintar, leer cuentos en la cama, salir al jardín, disfrazarnos, hacernos cosquillas, bañar a los peques, desayunar juntos… o simplemente estar.

Lo importante no es qué hacemos, sino que hagamos algo que sea muy vuestro.

No. De hecho, la idea es precisamente lo contrario.

Quiero que os olvidéis de la cámara y podáis estar juntos como lo hacéis cualquier otro día. Yo observo, acompaño y voy encontrando esos gestos, miradas y momentos que cuentan quiénes sois.

Sí. La mayoría de mis sesiones las realizo en la Sierra de Madrid, pero no tengo problema en desplazarme a cualquier punto de la Comunidad de Madrid y a otros lugares.

Si la sesión requiere desplazamiento, podemos hablarlo previamente y valorar juntos las posibilidades y el kilometraje.

No hace falta preparar nada especial. De hecho, cuanto más real, mejor.

Antes de la sesión sí hablaremos para conocernos un poco, saber cómo es vuestra familia, qué os gusta hacer juntos y si hay alguna historia, persona, objeto o lugar que os gustaría que formara parte de vuestro recuerdo.

Nada. No hay que forzar ningún momento.

Los niños pueden necesitar su tiempo, pueden cambiar de actividad o simplemente observar. La sesión se adapta a ellos. Muchas veces, cuando dejamos de pedirles que hagan algo, aparecen precisamente los momentos más bonitos y auténticos.

Dependiendo de la experiencia que elijáis, recibiréis una selección de fotografías y, en Raíces, también una película familiar construida a partir de imágenes, sonidos y, sobre todo, vuestras propias voces.

Porque no se trata solamente de recordar cómo erais, sino también de poder volver a escucharos algún día.

No hace falta tener una historia extraordinaria.
La historia está en vuestra manera de estar juntos: en las bromas que repetís, en cómo se llama vuestro peluche favorito, en la receta que hacéis los domingos, en las canciones que cantáis, en las cosas que os contaban vuestros padres… Yo estoy ahí para observar y encontrar todo eso que algún día tendrá un valor enorme.